Apreciación de la pintura "La matanza de Quíos"

Eugène Delacroix (1798-1863)

Es una pintura con la técnica de óleo sobre lienzo que mide 4.17 m. de alto y 3.54 de ancho,

En esta obra se puede notar  las expresiones de los personajes quienes conservan ojos llenos de sentimiento, expresiones de dolor y rabia, así como miedo y valentía. Además, los cuerpos desnudos reflejan una derrota inminente después de haber participado en la enfrentamiento armado. Se ve claramente que los sobrevivientes muestran su odio absoluto al hecho, como se comprueba con la mujer que está a la derecha; detrás de ella, se encuentra un oficial montado en su caballo que está jalando a la fuerza a una mujer desnuda, él representa la crueldad de la masacre.

Cabe recalcar, que este suceso sí fue real, esta obra recuerda el ataque de diez mil hombres enviados por el Sultán a la isla de Quíos como represalia contra un ataque independentista griego en 1822, donde más de 20 000 personas fallecieron, asimismo,  convirtiendo en esclavos a las mujeres y los niños que resistieron. Delacroix quedó impresionado por este episodio de la reciente historia griega. Con esta imagen, él pretendía invocar en el espectador la causa de la libertad.

Continuando, la tonalidad de los colores se encuentran muy bien difuminados, tanto oscuros como claros, que incluso da la idea de una determinada luz que invade el centro del contexto. Al fondo de la imagen se contemplan sombras de personas, las cuales dan cierto dramatismo y no quitan el protagónico al resto. Es sorprendente el juego de los colores y matices, se distingue el rojo (que simboliza el fuego, la sangre, el corazón, la ira, ambición, el poder y  peligro) del pantalón del asesino, y el azul cálido (que representa la meditación, verdad, esperanza, lealtad y confianza) del vestido de la mujer que se encuentra inerte.

Para finalizar; aquel cuadro me transmite emociones entre ellas, la nostalgia al observar el gran derramamiento de sangre donde murieron muchas familias que incluían niños menores de 10 años, quienes no tenían la culpa de lo que ocurría. Ver el terror en los ojos de los que “afortunadamente” se libraron, pero sabían que lo peor estaba por venir, da la sensación de terror. A la vez, un poco de alegría debido a que ellos buscaban emanciparse de una cultura muy poderosa; pero, se atrevieron a luchar y enfrentarse a las consecuencias. Verdaderamente, las líneas le dan un movimiento excepcional que nos hacen viajar en el tiempo.



2 comentarios:

Buen día, ¿cómo les va?

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